📍 Orígenes
En el siglo XVI, en el pueblo andino de Cocharcas (provincia de Chincheros, Apurímac), vivía una familia cristiana formada por José López Martín, soldado español, y Luisa Asto Huaraca, descendiente de la nobleza del curaca Chuquisullca. De este matrimonio nació Sebastián Martín Quimichi, un niño bondadoso y servicial, que desde pequeño ayudaba en las tareas del hogar y del campo.
⚔️ Juventud y accidente
A los 23 años, Sebastián era alegre, valiente y generoso, enseñaba catecismo a sus paisanos y servía como acólito y cantaba. Sin embargo, durante la víspera de la fiesta patronal de San Pedro de Cocharcas, sufrió un accidente: un golpe con un maguey encendido le dejó la mano izquierda gravemente herida. La lesión lo incapacitó para el trabajo manual y lo convirtió en objeto de burlas y desprecio. Dolido, decidió abandonar su pueblo en busca de curación.
🏛️ Camino al Cusco
Sebastián partió hacia el Cusco, donde sobrevivió de limosnas. Fue acogido por la palla Inés y recibió instrucción de los padres jesuitas. Allí conoció al padre Gregorio de Cisneros, quien se convirtió en su guía espiritual y le apoyó en su decisión de peregrinar al Santuario de Copacabana, famoso por los milagros de la Virgen. Para esto se preparó con una buena confesión y recibió la Sagrada Comunión.
🙏 Peregrinación y milagro
Sebastián emprendió el viaje rezando y cantando versos de devoción. En el tambo de Pucará (Puno), la Virgen se le apareció en sueños y le dijo: “Sebastián, válgame tu fe, quedas sano”. Al despertar, comprobó que su mano estaba curada. Lleno de gratitud, continuó hasta Copacabana, donde oró durante nueve días y decidió llevar una réplica de la imagen a su pueblo pues había muchos enfermos que también necesitaban ayuda.
🎨 La imagen de la Virgen
El escultor indígena Francisco Tito Yupanqui, descendiente de los incas, fue quien talló la imagen. Sebastián, sin recursos, recorrió pueblos del altiplano pidiendo limosna hasta reunir lo necesario. Tras superar obstáculos legales y acusaciones, logró recuperar la imagen y emprender el regreso.
🚶♂️ Viaje de retorno
Durante su regreso, la imagen de la Virgen fue recibida con homenajes en cada pueblo. En muchos lugares permanecía algunos días, acogida con devoción y alegría. En Juli, los padres jesuitas le ofrecieron un recibimiento apoteósico. Sin embargo, en Urcos (Cusco), la sagrada imagen fue decomisada por orden del obispo, tras falsas acusaciones de robo y superstición contra Sebastián.
⚖️ Juicio y absolución
Encerrado y afligido, Sebastián recibió en sueños la visita consoladora de la Virgen, quien le dijo: “Sebastián: sigue tu camino y llévame”. Al día siguiente se celebró el juicio ante el obispo de Cusco, Don Antonio de la Raya. Su amigo y confesor, el padre Gregorio de Cisneros, actuó como abogado defensor. El obispo comprendió el buen propósito de Sebastián y lo absolvió de toda culpa.
No solo lo liberó, sino que lo animó a fundar una Cofradía de la Virgen de Cocharcas, entregándole un libro de actas. El primer inscrito fue el propio Gregorio de Cisneros. Con renovada esperanza, Sebastián continuó su largo viaje hacia su tierra.
🌟 Llegada a Cocharcas
El 12 de septiembre de 1598, la Virgen llegó a Cocharcas. El recibimiento fue multitudinario, con cantos y danzas. Una repentina lluvia torrencial, interpretada como milagro, marcó el inicio de su fama como “milagrera”. Desde entonces, la devoción creció y el pequeño templo pronto quedó insuficiente, impulsando la construcción de un gran santuario.
🕊️ Últimos años
Sebastián volvió al Collao para recaudar fondos junto a su primo Tomás Camascusi. En Cochabamba, enfermó gravemente y murió hacia el año 1600, con fama de santidad. Sus restos fueron trasladados en 1624 al Santuario de Cocharcas, donde reposan hasta hoy bajo una lápida que lo recuerda como el insigne portador de la Virgen.

🎉 Legado
La fiesta de Nuestra Señora de Cocharcas, celebrada cada 8 de septiembre, reúne miles de peregrinos y ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Nación (Resolución Directoral Nacional N° 1320/INV, 16 de septiembre de 2009). El Santuario de Cocharcas es considerado el más antiguo e importante de los Andes peruanos, símbolo de fe, cultura y unidad.
Sebastián Quimichi se encuentra en proceso de Beatificación

Oración a Sebastián Quimichi
(para la devoción privada)
Oh Dios, que concediste a tu fiel devoto Sebastián la gracia de traer, de lejanas tierras a Cocharcas, la sagrada imagen de la Virgen y ser eficaz evangelizador en los Andes, haz que crezcamos, con la ayuda de María, en ansias de santidad y apostolado. Y conédeme, por intercesión del «Quimichi», el favor que te pido… (pídase). Amén.
Rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Con aprobación ecleasiástica: Si recibe alguna gracia comuníquese con el Rector del Santuario de Cocharcas (Cel. 974898012)
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